Mensaje en la clausura del “Coloquio Internacional por la Educación Pública” Monterrey, Nuevo León, 5 de septiembre de 2015.  

      

    ...

    Aquí, en Monterrey México, hemos estado a tiempo con una nueva cita histórica. La educación, sigue siendo el motor del encuentro, de la puesta en común, de la reflexión y de la propuesta.

    Asumimos nuestra tarea en las transformaciones que están dando forma a un nuevo mundo —no es una figura literaria sino una realidad objetiva que nos está impactando a todos—, garantizar educación de calidad es un imperativo para la vigencia de los pueblos…, hacerlo desde la educación pública, un compromiso de quienes estamos empeñados en construir un mejor futuro para todos.

    No es un tema a debate, es una ocupación permanente del compromiso que tenemos las generaciones de hoy con las de los años por venir.

    Así lo hemos experimentado en esta jornada.

    Con argumentos y con conocimiento, hemos discutido y hemos dialogado en torno a la innovación educativa, a la relevancia y el compromiso docente y su liderazgo, a su consecuente formación, no sólo como una responsabilidad intrínseca del maestro, sino de la propia autoridad educativa, a los caminos que las naciones estamos transitando para acercarnos a la calidad con equidad y pertinencia.

    Hemos hecho evidente y hemos compartido nuestro trabajo de investigación, nuestros análisis, nuestros pronósticos y nuestras perspectivas. También hemos intercambiado nuestras apuestas educativas.

    Aquí hemos anticipado el futuro para arribar a su diseño en las mejores condiciones. La educación ha sido el centro, el eje de nuestras pasiones, el contenido de nuestras emociones.

    Satisfechos por ahora, concluimos una jornada que paradójicamente es el preámbulo a las que habrán de continuar. Estamos convencidos que nuestro trabajo seguirá aportando a la conducción de una realidad compleja, diversa y de enorme trascendencia.

    Aquí hemos dejado constancia una vez más de que la educación es el medio para construir una sociedad con valores y seguirá siendo la causa más profunda y también la más sólida, en el éxito de los individuos y las naciones.

    Hoy compartimos una visión colectiva. La conformamos con la generosidad de investigadores, expertos, líderes, dirigentes y padres de familia. Con estudiosos, pero sobre todo, con hombres y mujeres con un común denominador, con una CAUSA que nos une: la educación de nuestra gente.

    Nos mueve a todos el legítimo compromiso con las personas. Con su bienestar, con su superación, con su mejoría cotidiana.

    En el juego de las disyuntivas, optamos por la educación pública como palanca, como condición de empoderamiento como aquí se dijo.

    Las singularidades, las condiciones, los contextos y los contrastes entre países y regiones dan forma a espacios de oportunidad que interpela nuestra imaginación.

    Diseñar y poner en curso alternativas que fortalezcan lo que la educación es y representa en la vida de todos, ha sido una constante en el tiempo y espacio que aquí hemos compartido.

    Su centralidad y su carácter estratégico nos garantizan que el esfuerzo realizado tiene la envergadura de las tareas que sólo se acometen y se consiguen con el acuerdo colectivo. 

    Cumplimos con una agenda que representa nuestra plataforma básica. Desde la defensa de la escuela pública y los derechos de los trabajadores de la educación y de la educación como derecho fundamental, con interés y conocimiento abordamos temas nodales en la construcción de nuevos y mejores escenarios; las reformas educativas y su impacto en la equidad y la calidad, las tecnologías aplicadas al proceso educativo y la gestión en la escuela, así como la estabilidad y el desarrollo profesional de los docentes.

    Pudimos percibir cómo la evaluación se ha situado en un relevante primer plano, abriendo paso a la tentación de dejar de lado la tarea fundamental de la educación: la formación de ciudadanos con valores y principios para enfrentar los desafíos que hoy nos plantea el mundo global; lo hemos abordado y tendremos que establecer nuevos instrumentos de pensamiento y categorías de análisis que nos permitan transitar por el futuro inmediato y construir opciones a las generaciones porvenir.

    Hemos confirmado que en todo el mundo las y los maestros estamos ocupados en elevar el compromiso y motivación de los niños en las escuelas porque su ausencia constituye uno de los principales obstáculos para el aprendizaje, y por tanto en la disminución de condiciones de éxito en el contexto “ferozmente competitivo de los adultos”

    Exploramos juntos las dimensiones implicadas en la formación docente y el  proceso en el desarrollo profesional de los maestros, y reafirmamos nuestra convicción de que que el rol principal en esta puesta por una mejor calidad en la educación pública, posiciona al docente como pieza clave para un cambio auténtico.

    El gran reto de empoderar a las generaciones en el siglo 21, pasa por construir de manera predeterminada una concepción empoderadora de la profesión docente.

    Una vocación de vida demanda una formación a lo largo de la vida. Lo tenemos claro: la formación docente será un proceso continuo y permanente que cuente con la respuesta de los gobiernos y que permita a los maestros transitar en el camino de la calidad.

    Nos preguntamos si estamos educando para el mercado o para la felicidad. Lo hicimos revisando la inversión educativa, el impacto de la salud y la educación en nuestra forma de vida y los elementos que hoy amenazan la armonía y la integridad de las personas y las sociedades. No tenemos duda, la mejor inversión que puede realizar un país, es justamente en la educación.

    Nos corresponde ahora mudar el espacio de la reflexión. Mantener la convicción de que estamos haciendo lo que debemos por bien de aquellos a quienes se lo debemos. Ese es finalmente el centro de nuestra vocación: el compromiso con el futuro.

    Llevemos este diálogo a nuestros espacios cotidianos. Enriquezcamos posturas y visiones, y demos forma a una nueva manera de mantenernos unidos.

    Asumamos los retos porque tenemos la capacidad de conducirnos. Nuestra historia nos avala, nosotros la hemos construido, nunca nos hemos sentado a verla pasar.

    Hagámoslo sin abandonar a nadie, sin olvidar a nadie, sin descuidos ni voluntarismos. Hagámoslo como siempre, con la razón y la inteligencia.

    Las ideas y los argumentos han estado y seguirán estando al lado de los trabajadores de la educación. Aquí se ha dado cuenta de ello.

    Nuestro compromiso se ha fortalecido: ser los guardianes de la profesión y los garantes de que la escuela pública siga vigente y se fortalezca.

    Permítanme recuperar una frase que hace un rato nos recordó Fred Van Leeuween, quien citó a Mary Futrell, quien dijo que: "cuando el potencial no descubierto de un niño se encuentra con la creatividad e imaginación de un maestro, el milagro ocurre”.

    Mi profundo agradecimiento personal e institucional a todos quienes nos han acompañado. A su pensamiento y a sus propuestas. A todos los académicos, a los investigadores, a dirigentes y líderes, a sus organizaciones.

    Gracias por su solidaridad con los esfuerzos que el SNTE lleva a cabo por la educación al servicio del pueblo.

    MUCHAS GRACIAS A TODAS Y A TODOS

     

     

    Más información en esta sección:


    Intervención del Maestro Juan Díaz de la Torre, en el evento realizado en la Ciudad de México, el 15 de mayo de 2018....Leer más >>

    Discurso en  Foro de Consulta sobre Modelo Educativo. 15 de Agosto de 2016 ...Leer más >>

    Intervención del Maestro Juan Díaz de la Torre en la presentación del Modelo Educativo. Ciudad de México, 20 de julio de 2016 ...Leer más >>


lIGAS IMPORTANTES